‘EN GUERRE’ O CÓMO EL ESTADO (no) SOMOS NOSOTROS

Vivir el momento presente con presencia, como la propia palabra indica o, más bien dicho, se incluye en ella, es vital. Saber que los momentos malos existentes se pueden cambiar también, aunque esos momentos conlleven una batalla; estar ‘En Guerre’, ya sea con el sistema o con unx mismx. Con la sociedad o con el Estado. Al final, el momento y su coyuntura, nos definen más que cualquier otra cosa.

Una promesa rota. Personas sin ingresos e ingresos excesivos para otras. La fabrica Perrin el campo de batalla, y mantener tu puesto de trabajo una lucha individual y colectiva. ‘En Guerre’ narra la historia de la lucha, no de clases, sino de las personas asfixiadas por el momento y su coyuntura; narra cómo el sistema parece que se produce y se reproduce a sí mismo. Narra, en concreto, la defensa de los puestos de trabajo de los empleados frente a los directivos de la empresa; la lucha de los sindicatos —representados aquí por el genial (Vincent Lindon)— contra el patronato.

Antonio Gramsci hace referencia a la coyuntura, a la relación en sí de las partes en un momento histórico dado —entregado en este caso—; de lo que él llama ‘bloque histórico’.  Es, ese mismo bloque, el que viene definido por las relaciones económicas, culturales, religiosas, educativas, políticas. Esas relaciones que constituyen lo social; constituyen la sociedad civil y la sociedad política.

Dos entes —la sociedad civil y la política— que, en relación, producen y reproducen una ideología de poder, de retroalimentación, pues la sociedad política se encarga de transmitir una estructura ideológica a la sociedad civil  la cual reproduce y ayuda a la autoreafirmación de la sociedad política. Cuando estas relaciones se rompen, se fracturan porque una de las dos partes ve y/o provoca una fisura, esa fisura constituye un avance desastroso.

Es, esa misma fisura que asegura Gramsci, la que avanza la narración de ‘En Guerre’: cuando la crisis económica premia a una estructura que genera y genera degenerando a las personas que la constituyen, las consecuencias —esa misma fisura— son situaciones dispares para la sociedad política y la sociedad civil: 1100 empleados despedidos y unos directivos multiplicando beneficios. En el medio, un Estado estéril; incapaz de hacer algo.

Convulsa, agitada, angustiante, a gritos, rabia, complacencia, complejidad, Estado, economía, sistema, personas, política, intereses, incomprensión; ruido.  De esto va ‘En Guerre’ pero, más importante es el después; el silencio. Ese silencio que queda en olvido. Porque, como cantaba María Jiménez ‘al final números rojos, en la cuenta del olvido’.

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