’FRÉWAKA’ O CÓMO NOS ENRAIZAN NUESTRAS CREENCIAS

Una raíces propias, ajenas y desconocidas para la propia persona. Shoo (Clare Monnelly) se muda con su prometida embarazada a la casa de su madre (Tara Breathnach) que se acaba de suicidar. Está estudiando enfermería y parece que su vida está encaminada. Un camino que se torcerá cuando los servicios sociales le encarguen trabajar asistiendo como enfermera a Peig (Bríd Ní Neachtain), una señora mayor que sufre agorafobia, demencia y lleva recluida en su casa largo tiempo. Un tiempo, el que pasa con Peig, en el que tendrá que lidiar con la supuesta enfermedad de la paciente y, a la vez, con ella misma. Una reflexión propia que no había realizado nunca y que la llevará por unos caminos que parecen cíclicos, condicionados por el entorno social y enraizados en ella como sujeto. Shoo busca su ‘Fréwaka’, si es que la hubo alguna vez.

Una búsqueda que la lleva a lo cíclico, a reflejarse en Peig y, a la vez, a distanciarse. Una distancia que le hace elaborar, como pensamiento, si el trauma es repetitivo, cíclico, inherente a ella. Pero ella siempre vuelve a Peig y a su reflejo. Un relfejo que lo tiene prohibido, espejos cubiertos con saábans, pues la imagen que devuelven podrían ser portales.

Una estancia, en el pueblo donde reside Peig, que la lleva a analizar el entorno social. Un entorno social acotado, condicionado al rol asignado de cada personaje que lo integra y donde la norma les sobrevuela. Unas normas que rigen el centro médico del pueblo, el doctor ausente/presente, el niño ligado a la cabra e incluso las llamadas de teléfono recibidas en casa. Unas llamadas que, junto a Peig, harán que lo cíclico y lo social se tambaleen y, a la vez, se aseguren en su realidad.

Una realidad que se va haciendo palpable para Shoo cuando ve sus raíces. No las acepta, tampoco las refuta. Simplemente las presencia pero no se las cree. Se deja llevar.

Aislinn Clarke realiza una película donde se cuestiona qué es aquello que lleva a repetir conductas derivadas del trauma. Y lo hace cuestionando cómo raíces, entorno social y conductas cíclicas se entremezclan en lx individux. La cineasta, de modo inteligente, expresa audiovisualmente esta idea a través del folklore irlandés que, como folklore, reúne raíces, entorno social y conductas cíclicas.

Deja un comentario