‘NINA WU’ O CÓMO EL CINE ES UN ARTE AUTOFÁGICO

Midi Z nos brinda un thriller eléctrico, tanto visualmente como auditivamente, que nos recordará que lo representado conduce a una autoinvasión del ser peligrosa —como le pasa a Nina Wu (Ke-Xi Wu)—, que la industria capitalista ha invadido todos los terrenos —el cine no es ninguna excepción—, que la dominación masculina sigue afligiendo a las mujeres, y que el cine es un arte presentado y representado en sí mismo; la conversión en una mercancia, como diría Guy Debord.

‘ATLANTIQUE’ O CÓMO SE NOS PRESENTA LO ONÍRICO

‘Atlantique’ de Mati Diop conlleva que el espectador acepte, de primeras, la participación en este rito chamánico, en esta transformación que se avecina tanto dentro de la pantalla, entre la pantalla y el espectador, y el espectador en sí. Es una catarsis de realismo animísta muy necesaria para acercarnos a la realidad de Ada (Mame Sane).

‘LES MISÉRABLES’ O CÓMO HOMO HOMINI LUPUS

Francia. Año 1993. Stéphane (Damien Bonnard) pide cambio de brigada contra el crimen para estar más cerca de su hijo. Es policía en Montfermeil, un suburbio de las afueras de París. Allí, descubre los abismos existentes entre los residentes y los abismos que hay en su nuevo equipo de la brigada. Mientras, un dron firma cada gesto, cada mirada, cada actuación, cada situación.

‘BACURAU’ O CÓMO HACER UN VIAJE AL CENTRO DEL PODER

Kleber Mendonça Filho y Juliano Dornelles nos abren las puertas del Grand Theatre Lumière en Cannes para mostrarnos un viaje hacia la dominación supresiva contemporánea que ejercen las personas a las personas. Nos hacen viajar a nuestros adentros con el fin de que, al final y sólo al final, veamos que lo verdaderamente importante es el cómo en las relaciones humanas; el cómo de nuestro viaje.

‘THE DEAD DON’T DIE’ O CÓMO SALVARTE DEL APOCALIPSIS

Jim Jarmusch nos presenta, como sociedad occidental, como muertos en nuestras vidas. Somos no-muertos, pero con mucho humor. En definitiva, ‘The Dead don’t Die’ es un espejo. Espejo en el que hay que mirarse —casi como una obligación— para verse, y vernos, en qué nos hemos convertido. Un espejo que nos muestra que realmente estamos, siempre, detrás de unas cámaras. Cámaras que reflejan nuestros hábitos, nuestras costumbres como animales que somos.