Un año antes de que finalice la segunda guerra mundial, Pietro (Giuseppe De Domenico) deserta y, huyendo, llega a Vermiglio, un pequeño pueblo situado en Trentino-Alto Adige. Allí vive Lucía Graziadei (Martina Scrinzi) junto a sus hermanas, hermanos y padres. Sus vidas son repetitivas, rituales, marcadas por la ejecución de acciones dictadas por la función asignada por la pequeña comunidad que habita dicho lugar. El padre, Cesare (Tommaso Ragno), es profesor y se mueve entre lo ideal y lo material. Adele (Roberta Rovelli) en la reproducción social y afectiva, Ada (Rachele Potrich) entre lo corporal y lo católico. Virginia (Carlota Gamba), compañera de Ada, se mueve entre el impulso y la rotura. Y Lucía (Martina Scrinzi) entre el deseo impuesto y la voluntad propia. Todo ello se romperá con la irrupción de Pietro. Una irrupción que hará que ‘Vermiglio’ se cubra de la superstición. Una superstición sobre lo que nos influye pero no existe, lo que tiene efecto pero nos es invisible.
Maura Delpero realiza una película contemplativa, donde observamos la vida de unas mujeres en un entorno muy concreto, con unas acciones precisas, dictaminadas éstas por lo exterior. Un exterior que la directora dibuja a dos niveles: aquello inmediato, visible y concretizado, y aquello invisible con efecto, precisamente, en sus acciones diarias.
Delpero lleva esta idea desde lo global del film hasta el detalle. Y lo hace usando todo lo que atraviesa a las protagonistas: la religión y el despertar sexual de Ada, el impulso propio y las normas sociales de Virginia, la imposibilidad de Lucía y la represión social que le acontece o el juicio exterior al trauma de Dino (Patrick Gardner). También destaca el uso del fuera de campo para reforzar la narrativa que observamos en el fotograma, donde la historia se construye por ausencia/presencia. Y es precisamente esto, junto a una fotografía bellísima pero que no romantiza, lo que construye, en el relato, lo epistolar.
‘Vermiglio’ es una carta única y personal, escrita con la cámara, de Maura Delpero.

