‘LA MUERTE NO EXISTE Y EL AMOR TAMPOCO’ O CÓMO ENTENDER LO SOLUBLE Y LO ESTABLE

Fernando Salem nos evoca en un 28 de Noviembre con un personaje presente pero invisible para nuestros ojos: el entorno insólito, blanco y puro. Un entorno que dictamina la disolución de lo estable —en este caso el paisaje—, con lo soluble —el contexto de Emilia (Antonella Saldico)—. Un contraste invisible y presente, a la vez, para el/la espectadorx.