Tantas formas de amor y de amar como personas hay. Marianne (Andrea Braæin Hovig) lo sabe. Sabe también que las estructuras del amor romántico, monógamo, eterno en el tiempo y basado en el sufrimiento con tal de obtener un poco de felicidad rodean su cabeza, su entorno social y siguen establecidas en la reproducción social. Pero en ese ferry entre Oslo y la periferia, entre el centro y los márgenes, se dibuja un contraespacio. Un contraespacio donde Marianne, doctora especializada en urología, coincidirá con su compañero de trabajo Tor (Tayo Cittadella Jacobsen), enfermero que la asiste con sus pacientes, el cual le confirmará que podemos amar como queramos y no como nos han enseñado. Pues es en dicho contraespacio, entre margen y centro, donde Tor se sube cada noche para conocer a hombres con los que tener una conexión, ya sea sexual o no. Desde ese planteamiento, Marianne se reformulará su lugar y su modo para amar. ¿Dónde encontramos y/o construimos el ‘Love’?
Dag Johan Haugerud nos plantea esta pregunta en su film. Una pregunta que responde a unas estructuras románticas en decadencia y que se inclinan actualmente por la conexión en términos de red de afectos y cuidados. Una pregunta que el director no pretende responder pero sí mostrarnos en ese contraespacio que es el ferry situado en ningún lugar, donde pueden surgir espacios amatoriales. Unos espacios singulares guiados por la empatía y el compartir.
Aunque ‘Love’ pueda parecer en un primer visionado algo estándar en su formulación, en su dialéctica reside el poder del discurso. Un discurso que, para cada unx de nosotrxs, sigue en construcción, es evolutivo. Y el director lo muestra con lo cotidiano en el fotograma. Con la vida en yuxtaposición con la muerte. Lo muestra también con la modificación de nuestros cuerpos cuando nos extirpan la próstata pero también cuando somos capaces de construir espacios amatoriales donde, en un principio, parece que no los había.
‘Love’, que forma una trilogía junto a ‘Sex’ y ‘Dreams’, es un buen espacio fílmico para plantearnos, precisamente, nuestra posición.


blissful! 105 2025 ’TO KILL A MONGOLIAN HORSE’ O CÓMO LA REPRESENTACIÓN DE UNA VIDA ESTÁ AL SERVICIO DEL CAPITAL heavenly
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