‘DEPARTURES’ O CÓMO LIDIAR CON NUESTRO EQUIPAJE EMOCIONAL 

La casualidad de conocer a alguien en un aeropuerto. Un lugar, el aeropuerto, de tránsito, de no detenerse, de conexión entre dos puntos. Una conexión que Benji (Lloyd Eyre-Morgan) siente cuando conoce a Jake (David Tag) en un bar del aeropuerto porque el vuelo de ambos hacia Amsterdam se ha retrasado. Una espera que les lleva a conocerse, a charlar, a sentarse juntos en el avión y, una vez en el destino, a intimar. Una intimidad que se va oscureciendo conforme pasan los días y los meses, y los encuentros que tienen en la ciudad holandesa van sucediendo. Unas ‘Departures’ que les llevarán por un camino de codependencia, de relación tóxica, a vislumbrar la homofobia interiorizada y, en últimas, la bajada a los infiernos de la autodestrucción. 

Una bajada a los infiernos que Neil Ely y Lloyd Eyre-Morgan entremezclan con un humor ácido, irónico, donde Benji va cayendo en una espiral entre lo idealizado y lo que se le presenta de verdad. Una presentación, en la imagen fílmica, que se sirve de la mezcla de tiempos y escenarios para acercarnos a la posición en la que transita el personaje principal. Una mezcla de tiempos que ayudan a construir la historia y unos lugares descentralizados, como los personajes. 

Unos lugares que sirven para hacer énfasis en los márgenes de las historias de amor homosexuales: el aeropuerto como tránsito entre la vida cotidiana, como aquella vida atravesada por los condicionantes heteronormativos y Amsterdam, aquel lugar lejano después de haber pasado el tránsito, como el lugar idealizado donde toda relación se desprende de dichos condicionantes. 

‘Departures’ es una película ingeniosa en su imagen y un drama homosexual donde vemos que, aunque nos saquemos capas para relacionarnos, al final dichas capas acaban cubriéndonos independientemente del lugar que ocupemos. Unos lugares relacionales que pueden llevarnos a la (auto)destrucción y que, a la vez, pueden traernos algo de luz sobre el modo en que manejamos nuestro equipaje. 

Deja un comentario