‘LAZZARO FELICE’ O CÓMO SE REFORMULA LA CAVERNA DE PLATÓN EN EL TIEMPO

Un contexto que se diferencia y se repite al mismo tiempo. No hay más ciego que el que no quiere ver, o la complicidad de nosotrxs con el (mal) contexto del que somos parte. Podemos decidir cambiarlo o dejarnos llevar por él. Y, en éste, se puede ser feliz, como Lazzaro (Adriano Tardiolo), o que te lleve la corriente.

Lazzaro (Adriano Tardiolo) es feliz. Es campesino. Trabaja en la hacienda de la marquesa Alfonsina de Luna (Nicoletta Braschi) donde cultivan tabaco para secarlo y después venderlo. Marquesa adicta al tabaco. Al tabaco y al poder de explotar a las personas que trabajan para ella. Personas que son felices sobrecargando de trabajo a Lazzaro, e hijo de la marquesa que ve, desde su posición privilegiada, las injusticias derivadas de la obtención de dicha posición. El lobo es un lobo para el hombre, independientemente de si el lobo está muriendo de hambre. El temor de éste es más grande que su realidad más próxima.

Lobo que mantiene las costumbres de un grupo de personas bien atadas; bien configuradas. Bien configuradas para mantener el orden, para mantener lo establecido, no como imposición, sino como fundamentación de su estilo de vida. Estilo de vida dominado, en el fondo, por la marquesa Alfonsina de Luna (Nicoletta Braschi). Dominación, en un plano ulterior, que deviene desde el interior del individuo. En ese punto reside la máxima de Margaret Mead en la obra audiovisual de Alice Rohrwacher: “La cultura, y no la biología, es la principal fuerza que define la personalidad individual, abordando un asunto complejo: el grado de maleabilidad y flexibilidad de la naturaleza humana, concluyendo que ‘la naturaleza humana es maleable hasta extremos casi increíbles’ (Mead, 2006: 4)”. Ahí, también, es donde reside el cine contemporáneo antropológico.

Residencia, de los personajes, anclada en la caverna. Esa caverna que es la hacienda donde cultivan tabaco y, después de una fiebre, la ciudad donde sobreviven. Caverna que no deja ver la realidad más allá de los antiguos lazos establecidos; de aquellas cadenas forjadas que establecen sus esquemas para que consideren su realidad. Realidad que deriva en una maleabilidad de las personas fijadas en la desconfianza y el uso y abuso de las personas, ya sea en la pobreza o en la riqueza.

Alice Rohrwacher nos presenta esta obra audiovisual en dos actos. Dos actos idénticos en sentido y completamente diferentes en apariencia. Nos presenta las diferentes sombras de la caverna de Platón. Nos presenta un esquema cultural que, aunque cambie en forma, no cambia en contenido. Una película necesaria no para dialogar que el lobo es un lobo para las personas, sino qué tipo de lobo somos.

‘Lazzaro Felice’ un delirio antes y después de la fiebre necesario para todxs.

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