Entre lo esperado y lo improvisado. Bethany (Charli XCX) y su novio Rob (Will Madden) viajan a Varsovia porque a ella le parece más romántico que el idealizado París. Allí, él pretende proponerle matrimonio. Ella disfrutar de la ciudad donde un día, varada por las cenizas de un volcán, conoció a Nel (Lena Góra). En ese viaje, fuera de lo esperado, empieza la improvisación. Una improvisación que iniciará cuando el Etna entre en erupción y paralice la vuelta a Londres de Bethany y Rob. Una erupción que llevará a Bethany a moverse en lo improvisado, sin Rob, en las coincidencias. Unas coincidencias que la llevan al reencuentro con Nel, a pasear por Varsovia, por sus clubs, pasar por la casa de amigxs recién conocidxs y vibrar al mismo ritmo que lo hace la tierra que pisa. Una ‘Erupcja’ decisoria, que, a través de las coincidencias, hará que se decida por lo improvisado.
Una improvisación que les vale a Bethany y Nel para emplear las coincidencias como justificación de las decisiones en la vida. Unas decisiones que, al no depender de ellas, al situarse fuera de lo esperado, afrontan en el presente. Un presente que difumina el futuro junto a Rob. Un presente que sitúa a Nel y Bethany en las mismas circunstancias. Unas circunstancias que las convienen, que les coinciden.
Peter Ohs, Charli XCX y Lena Góra realizan un guión fresco, magnético, sobre el modo en que afrontamos lo que esperamos desde las posiciones en las que nos sitúa el presente. Un presente que, aunque empieza asegurado, se va bifurcando en una serie de caminos, de posibilidades, guiados por las coincidencias. Pero las coincidencias se nos hacen palpables, tan sólo, como un modo de enfrentar la vida, dicho mismo presente. Ademas, la química entre Charli XCX y Lena Góra traspasa la pantalla, llevándonos a algo que, como el mismo presente en el que viven, está determinado a difuminarse, a bifurcarse.
‘Erupcja’ es una improvisación justificada en la coincidencia que nos traen nuestras circunstancias, una vivencia del presente que se difumina en el tiempo.

