Tríceps, bíceps, pectorales, abdominales, abductores, barbas, pelo en pecho, el cuerpo perfecto. Un cuerpo que, en el Gym Queens, un gimnasio ubicado en el barrio parisino de Marais, te lleva a lo más alto de la admiración, te lleva a ser el modelo aspiracional al que todos los hombres gays quieren llegar. Jim Parfait (Alex Ramirès) es ‘Jim Queen’, es un influencer admirado por ello. Una admiración que se desvanece cuando contrae ‘Heterosis’, una enfermedad que lo convierte en heterosexual, transformando su cuerpo admirado y relegándolo a la más absoluta indiferencia. Para combatir la heterosis, tiene que dar con el doctor Ragoult que, según le han dicho, podría tener la cura: el cloroqueer. Pero la heterosis le hace estragos a Jim Parfait y, si quiere curarse, tendrá que pedir ayuda a Lucien (Jérémy Gillet), un twink admirador que aún no ha salido del armario. Ambos se embarcan en la búsqueda del cloroqueer, pero también en la búsqueda de la identidad propia, la deconstrucción de los estereotipos y su lugar particular en el mundo.
Una búsqueda de la identidad que Nicolas Athané, Brice Chevillard, Simon Balteaux y Marco Nguyen muestran a través de la deconstrucción de los estereotipos en el mundo homosexual masculino. Unos estereotipos muy marcados, muy delimitados que, empleando el humor y llevados a los límites, se desfiguran para dejar paso a una fluidez que resulta en la variedad de ocupar tu lugar en el mundo como persona homosexual. Una variedad que confronta con lo antiwoke en un historia ligera pero llena de significados.
‘Jim Queen’ es una película de animación donde el humor es el hilo conductor para exponer los conceptos de identidad, estereotipos y posición particular de la persona en un mundo donde la mirada ajena define todos los conceptos anteriores, modificándolos. Su grandeza reside en la deconstrucción de éstos, llevándolos a lo absurdo que es, justo, donde alcanzan un significado subversivo.

