‘RETRATO DE UNA MUJER EN LLAMAS’ O CÓMO ARDER EN LOS ADENTROS

Una linea. Una linea sobre un lienzo. El fondo blanco, dibujando un límite. Límites que Héloïse (Adèle Haenel) conoce muy bien. Los conoce del convento, donde acaba de salir para regresar a su casa. Casa donde le espera su madre y madre que, en un intento de dejar el campo burgués británico y regresar a…

‘IL TRADITORE’ O CÓMO MANTENER TUS IDEALES NO RESULTA FÁCIL

Bellocchio nos coge de la mano. Nos coge de la mano y nos hace recorrer la angustia de unos hombres situados en dos mundos. Mundos conceptualizados en ideales estáticos que empiezan a fluir por las conexiones más globales; conexiones personales, institucionales y criminales.

‘PINTORES Y REYES DEL PRADO’ O CÓMO RE-VISITAR UNO DE LOS MUSEOS CON MÁS VISITANTES DEL MUNDO.

De la mano de Jeremy Irons. Nos adentramos en el siglo de oro español. Nos adentramos en cuando la península ibérica era, junto a Italia, uno de los puntos influyentes del comercio, de los intercambios, de las tendencias y de las artes. Una historia llevada por las clases altas, mostrando el resplandor de una época…

‘THE IRISHMAN’ O CÓMO HACER UNA LECCIÓN DE HISTORIA CONTEMPORÁNEA ALTERNATIVA

‘The Irishman’ es una obra maestra audiovisual de lección de historia contemporánea alternativa, de la configuración de los estamentos que nos rodean hoy en día, de la conceptualización del sueño americano importando más el fin para conseguirlo que los medios. Una historia sorprendente. Un ciclo cerrado, en tres tiempos, para Frank Sheeran y una carrera que llega a la cúspide para Martín Scorsese.

UN ‘DÍA DE LLUVIA EN NUEVA YORK’ O CÓMO LA OPORTUNIDAD ES UN FRACASO

Aunque llueva, un día en Nueva York puede ser muy bonito, provechoso y muy revelador. Woody Allen nos enseña una ecuación matemática: suerte es igual a oportunidad más talento. Si tus padres son banqueros, las oportunidades hay que multiplicarlas por dos; si eres Gatsby Welles, la suerte hay que multiplicarla por dos y añadir que la suma de oportunidad y talento se divide por la casualidad. El resultado es distinto siempre, pues lo que no contempla Woody Allen en su ecuación es la ciudad de Nueva York.